viernes, 23 de agosto de 2013

Nos libramos del rescate

Día 17:

Después del desperdicio que fue el día anterior, teníamos ganas de hacer una de nuestras rutas favoritas de la zona, ruta bien conocida por PabloR y Andrés, que no es otra que subir a las Almenaras desde el pantano de Zapateros, pasando por Vianos y cruzando el río Angorrilla. Comenzamos con la subida a Vianos por un camino de piedras que está totalmente destrozado, pero me encanta. Nos acompañaron en la subida una manada de caballos que trotaban delante de nosotros. Para mejorarla, le añadimos un nuevo recorrido (toma nota Pablo, que te encantará) que comenzaba con una fuerte y larga subida al cruzar dicho río, continuaba por unos parajes preciosos y nada transitados y terminaba con una bajada espectacular, de las que hacen afición. Me deleito con este recorrido, porque ya digo, la convierte en La Madre de las Rutas.

Así al poco llegamos al pantano donde tras las fotos de rigor nos esperaba otra de las grandes subidas del día, el ascenso a la umbría de la Almenara. Nada más comenzarlo, no llevábamos ni un km, a Kiko se le partió la cadena. Intentamos solucionarlo, pero mi eslabón rápido es para cadena de 10v y la suya era de 9v. Ambos íbamos armados de tronchacadenas, pero tras muchos intentos infructuosos fuimos incapaces de volver a unirla. A todo esto, sin cobertura. No nos quedaba otra que volver dejándose caer, ya que, por suerte teníamos la carretera del Salobre cerca y muchos kms de cuesta abajo por delante. Y eso hicimos, dejarnos caer desde una altura de más de 1400mts hasta Reolid que no estará ni a 900mts. Prácticamente todo cuesta abajo, a tumba abierta, para aprovechar la velocidad en los repechos. Pasamos Zapateros, Salobre, Reolid por el Estrecho del Hocino. Ahí ya con cobertura dudamos en pedir el temido rescate a las esposas, que como ya sabéis por mi aventura reciente, le aconsejé, que nooo, que eso lo último!!!! Y por eso, con dos cojoo***es pusimos rumbo a Alcaraz, por la N-322, donde ya las cuestabajos escaseaban y me tocó remolcar los más de 100 kg del conjunto compañero y su bici.

Fue una aventura épica, de fuerza , coraje e incertidumbre que afortunadamente acabó bien, aunque llegamos a casa a las tres de la tarde, con un calor insoportable, pero con el sabor del éxito de no tener que haber sido rescatados.
















4 comentarios:

  1. Desde luego ésta ruta la disfruto a plenitud cada vez que la hago, ...el tramo nuevo, quedo pendiente de que nos lo muestres, nada mejor que hacerlo a tu rueda.

    Lástima de la rotura de cadena que os privó de la deliciosa cuerda de La Almenara (una vez hecha la subida) y el descenso hasta Los Batanes, ...que te voy a contar si tú lo conoces como nadie.

    ...Menudo entrenamiento llevas, ...por cierto he visto que estás con La Zapatones, ...yo mañana llevaré la 26", que ya le toca dar una vuelta de sierra.

    Hasta mañana.

    ResponderEliminar
  2. Épica, épica la aventura que narras..., y si señor, con dos...., que no te rescaten, que sería la segunda vez en poco tiempo y habría cachondeito.

    Desde luego, es mala suerte, romper la cadena. No quiero ni pensar el calor que pasarias. Supongo que luego te hidratarías adecuadamente. Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Leyendo tu crónica me he acordado del último rescate, ja ja.
    Que pasada de sitio, que fotos masmchulas,

    ResponderEliminar
  4. Auténticos héroes es lo que sois, porque vamos, ciclar con la cadena rota ya es jodido.

    Que decir de las fotos, esos paisajes serranos que cada día me gustan más.

    Saludos Globeros...Edu

    ResponderEliminar