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jueves, 30 de enero de 2014

Ruta de Miércoles: Viento, agua, nieve y cuatro globeros

 Buenos y globeros días tengan vuesas mercedes.

 Ayer, miércoles 29 de enero nos reunimos, como todos los miércoles, cuatro globeretes para hacer una de esas rutas que se guardan en la retina. A saber, José, Pedro L., Coronado y éste que suscribe.

 Pascuy, que salió por la mañana, ya nos advirtió que nos fuéramos preparando, frío, viento y agua nos estaban esperando. Casi acierta, no nos contó lo de la nieve.

 A las 16:30, y con puntualidad manchega nos vimos en el pincho de la feria, y en esos momentos acababa de caer una buena manta de agua, pero una vez que te has animado y que ves que no estás solo, decidimos que lo mejor era continuar con la salida, ¡si llueve nos mojamos! dijimos al unísono los cuatro globeros.

  En fin, lo primero fue dirigirnos a casa de José para que cogiera su chubasquero, pues se acercaban nubes que amenazaban agua. Ya desde allí, tomamos el camino de la Bacariza para hacer la ruta del Hundimiento, pero a escasos tres kilómetros de Albacete nos empezó a diluviar y a azotar el viento de tal modo, que no tuvimos más remedio que parar, ponernos los chubasqueros y empezar a pensar que lo mejor era volvernos, sobre todo cuando nos empezaron a caer los primeros copos de nieve, y no fueron pocos, pues en escasos segundos todo el cielo se tiño de blanco. Pero con estos corazones que Dios no ha dado y los globeros que llegamos a ser, nos dijimos que de eso nada, que a seguir, que en todo caso cambiábamos el sentido de la ruta, y así hicimos, pues hacia la finca del Acequión parecía que se abría el cielo.


 Pues nada, para allá que nos dirigimos, hacia la finca del acequión con un viento de cara, fuerte, gélido, congelado, y sobre todo, húmedo, de ese que se te mete por los huesos y te llega a congelar hasta los tuétanos. Eolo se quedó a gusto, os lo aseguro.

Tres simpáticos lugareños
 El camino discurría ahora por el curso del canal de la Lobera, donde pudimos ver que los puentes que se llevó la última avenida de agua están bastante avanzados en reconstrucción. Una vez que llegamos a la finca decidimos ir a una ¡ALDEA ABANDONADA! que pilla a unos tres o cuatro kilómetros desde la finca del Acequión. (Yellow, te la perdiste).
Dos simpáticos lugareños


Gallinero
 La verdad es que nos encantó a todos la visita. Visita que por cierto, habíamos intentado en otras ocasiones hacerla en grupo pero nos había sido imposible. Yo ya la había visitado hace algún tiempo y me impresionó algunas de las naves caídas que allí hay. Os dejo las fotos que nos hicimos.



 En el momento de irnos y al asomarnos de nuevo al campo pudimos comprobar como la nube de nieve había hecho de las suyas por la sierra de las Peñas, y es que se veían desde donde nosotros estábamos perfectamente los montes aquellos recién nevados. Una preciosidad, oiga.

Tan solo un par de globeros
El horno de pan
 Para volver nos dijimos que dado que se iba a hacer pronto de noche podíamos ver todavía la laguna de Algibarro y encaminarnos hacia la autovía de Madrid para coger la vía de servicio, que de noche todos los gatos son pardos.


 Al pasar por la laguna la temperatura había bajado unos cuantos grados ya, así que no pudimos parar del frío que hacía. Eso sí, ya os digo que es una de las veces que más nos ha gustado, pues entre la cantidad de agua que tiene, el reflejo de la puesta de sol, y esas nubes que cubrían gran parte del cielo disfrutamos a base de bien con las vistas que nos regalamos allí.
El pozo


 La vuelta fue bastante rápida, era demasiado el frío que hacía como para andar con contemplaciones, así que nos plantamos en Albacete en menos que canta un gallo, que con los cuatro focos en marcha aquello se hace de día.



En esta foto está Coronado, os lo aseguro
 Por supuesto, y como sabéis, la cerveza de los campeones también cayó, y es que hay que cuidar la hidratación de manera conveniente y correcta. Para esta ocasión nos fuimos a Los Corzos, donde ya os digo que nos trataron estupendamente, con unas tapas bien puestas de verdad y la caña bien tirada. Así que hablando, riendo y pasando un buen rato se nos hizo la hora de volver a casa. En fin, una auténtica gozada, ya se imaginan ustedes.

 También nos dio tiempo a ir planificando la ruta nocturna del próximo viernes, 7 de febrero. El plan es salir de aquí entre 19:30 - 20:00 con dirección Chinchilla, una vez allí, hacer dos grupos (si es que hace falta), uno para las sendas y otro para un paseo por las calles de Chinchilla. Volvernos a Albacete para llegar sobre las 10:30, y finalmente hacer una cena en el bar Madrid. De hecho, Coronado ya va a gestionar el tema. Señores, vayan confirmando que hay que hacer la reserva.

 Pues nada más, deciros que finalmente hicimos 47 km a una media de 20,3 km/h. Por supuesto, de la ruta, esta vez, me quedo con las vistas de la laguna, ¡ESPECTACULAR!
















jueves, 9 de enero de 2014

Rutas de los miércoles: empezamos de nuevo

 Buenos y globeros días tengan vuesas mercedes.

¡POR FIN MIÉRCOLES, POR FIN 2014!

 Ayer, miércoles 8 de enero de 2014, pudimos de nuevo vernos las caras para hacer una de esas rutas de mitad de semana, seminocturna, que tan bien funcionan con nuestros cuerpos. Deciros que no hubo una gota de viento y que la temperatura con la que salimos rondaba los 16ºC, ¡todo un lujo para el tiempo en el que estamos!

 Se ve que había ganas,  pues nos vimos Pedro Lara, José, Teo, Coronado y éste que suscribe, amén de Andrés que se pasó por allí para saludar, aunque de buena ganas se hubiera venido pero es que iba vestido de calle, con lo cual lo tenía un poco dificil. Os echamos de menos a todos, pero tengo que hacer mención especial a Yellow, que lleva un costipado-catarro de los buenos y ayer no pudo presentarse por la cantidad de mocos que lleva en el cuerpo.

 En fin, ya sabéis que aquí a cada uno le toca un papel, y cada uno es como es y por eso precisamente nos apreciamos tanto entre nosotros, somos como somos y más vale que no cambiemos. Esto viene porque ayer teníamos pensada una ruta, pero ya sabéis que Pedro no puede sustraerse jamas del GPS que lleva incorporado, con lo cual hicimos un cambio de última hora en la ruta, vamos, ¡que nos fuimos por otros lares! ja jj ajaj . Sólo espero que Pedro siga con su buen criterio y que nos siga deleitando con los caminos que coge. De todos modos, llegamos a un compromiso, ¡como siempre!

 Salimos camino del barrio de San Pablo para tomar un carreterín que se va metiendo por todas las parcelas que rodean la zona, de modo que fuimos a aparecer al paraje del Palo. Una vez aquí fuimos hacia los Ojos de San Jorge, donde como no, paramos para hacer alguna que otra foto. Es curioso que hace no muchos años aquello estaba en perfectas condiciones; en la foto podéis ver lo que queda de las instalaciones. Es aquí donde nos surgió un buen tema de debate, porque por un lado siempre queremos que todo se conserve en buen estado, pero por otro lado, si no se va a volver a utilizar nunca más, ¿por qué no reciclar lo que ahí allí?

 En fin, que entre este y otros temas Pedro nos fue llevando hacia la finca del monte por aquellos caminos, con la promesa que me había echo de que sí, que iríamos a la laguna de Algibarro. Llegados a la finca del monte tomamos la dirección de la finca del acequión y pudimos parar para hacer alguna que otra foto en el canal de la lobera, el cual lleva agua en abundancia, como abundantes son los patos que pudimos encontrar en el canal, los cuales salieron volando nada más vernos, y os aseguro que de manera espectacular, pues se llenó el cielo de patos (y sí, eran patos, no confundir los términos) en un abrir y cerrar de ojos.

 Desde aquí tomamos camino de la finca del acequión, para a continuación dirigirnos raudos hacia la laguna de Algibarro. ¿Qué deciros cuando llegamos allí? Bueno, creo que una foto vale más que mil palabras, pero si deciros que terminamos con un muy buen sabor de boca después de ver la puesta de sol en semejante lugar.

 Empezó a caer la noche, y con ella la temperatura y dado que Coronado y Teo llevaban algo de prisa, decidimos volver algo rápidos hacia Albacete, así que tomamos la vía verde dado que era de noche y lo mejor en esa situación es tomar caminos sobradamente conocidos y en buen estado, además de que llega a Albacete por la fiesta del árbol y eso le pilla muy cerca tanto a Coronado como a Teo de su casa. Puestos los cinco focos, aquello se hizo de día, vamos, que como ya os imaginais no hubo ningún tipo de problema. Así que al llegar a Albacete nos despedimos de Teo y Coro, ¡vaya par de compañeros!

 El resto, José, Pedro y yo mismo, preocupados como siempre de la hidratación, nos fuimos al bar QUO para tomar la cerveza de los campeones, luagr en el que pudimos meter las bicicletas dentro merced a que José conoce al señor que ha puesto en marcha de nuevo el bar, que está en frente de la fiesta del árbol, a buen seguro que volveremos.

 Por cierto, nos conjuramos para este año hacer alguna salida que otra por la sierra sin tener que esperar buen tiempo, ya iremos hablando.

 En cuanto a los datos técnicos deciros que rodamos 49 kilómetros a una media de 21 km/h, una tarde sosegada, parlanchina, con buenos momentos y con mejores imágenes.

 Saludos Globeros...Edu

Pd. Hoy he caido enfermo yo, tengo una faringitis de caballo, de esas que parece que te has comido un papel de lija. De todos modos, espero poder estar listo para el domingo.