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viernes, 10 de octubre de 2014

Eolo, perro con un ojo de cristal y las pintas a 1,40

 Buenos y globeros días tengan vuesas mercedes.



 La verdad es que el título de la crónica resumen perfectamente la ruta que nos dimos ayer el gran Coronado, el ínclito José y este que suscribe.


 A las cinco de la tarde y con puntualidad manchega nos vimos en el pincho de la feria para ver si nos marcábamos una buena ruta. Y así fue, pero con el viento que tuvimos ayer no creáis que la cosa fue tan bien.


 Y no sólo eso, hay una finca donde uno de los perros que viven en ella nos tiene el ojo echado a los globeros, ¡que cabrón! Pues ya le mordió hace un tiempo en la bota a Yellow una vez; ayer se fue a por mí (no pasó nada, corrí más que él), y es que el perro da miedo pues es de esos que no ladran, te miran como si fueras su cena y se va derecho a por ti.




Para más inri es que el perro parece que tiene un ojo de cristal, que seguro será de alguna hostia que le hayan dado con anterioridad (que ganas no nos han faltado ayer) y tiene una pinta de mala leche a base de bien.

 En fin, que con el viento de cara y haciendo sprint con el perrito de marras nos plantamos en Puñonenrostro, donde nos volvió a salir otro perro (sólo que este era más pequeño) y circulando con viento de cara (se imagina), entre los toros que por allí hay nos plantamos en la vereda real de Andalucía. Menos mal que los toros no les dio por emular a los canes de marras.


 Decidimos que era el momento de cerrar la ruta circular, así que tomamos la vereda un rato a favor del viento en dirección La Felipa, pero unos kilómetros antes, y otra vez con el viento de cara (hay que joderse con Eolo) decidimos que lo mejor era volver por la espalda del cementerio.


 En fin, que llegamos a Albacete a una hora más que decente, con 44 kilómetros en las piernas a una media de 19 km/h, pero con mucho cansancio acumulado, pues era mucho, pero mucho el viento que ayer hacía.


 Por supuesto, ya llega la hora de contar eso de las pintas a 1,40 euros, y es que en el bar La Oficina nos están poniendo las pintas a ese precio. Como bien sentenció Yellow hace unos días, "los cubos al Estadio y las jarras a la Oficina". Dicho queda y como somos muy bien mandados, pues nada, a la Oficina a tomar jarras.

 Pues nada más.

 Saludos Globeros...Edu