





Como veís, impresiona ver lo que estos días de agua han inundado en este paraje. Seguía lloviendo y cada vez más, la tarde se tornaba en oscura y ya era una hora más que prudente para volver a Albacete, con la satisfacción del deber cumplido, habíamos encontrado la dichosa laguna.
De vuelta, la lluvia había empapado mucho los caminos y éstos estaban muy blandos, ésto unido a lo arcilloso y calizo de los mismos han provocado que la tierra y el barruzo se pegase a las ruedas y a las bicicletas como una pareja cuando baila un chotis. Se hacía complicado rodar, la bici pesaba el doble, los cambios saltaban a su antojo, y los kilos de barro se habían hecho un hueco en nuestras monturas. Milady y Rosita, se quejaban al igual que las monturas de Teo y Edu, así que hemos parado en páramo para quitar el barro y poder seguir. ¿Quién me lo iba a decir a mi, ciclar con barruzo? En fin, me he puesto de los nervios, las bicis hechas una guarrería, la equipación no tenía color, los cuerpos empapados, ésto ya no era una ruta era una Odisea orquestada por Eolo (siempre dado por culo con el viento y siento la expresión), Júpiter, escupiendo agua a los globeros sin concimiento ni compasión, y Poseidón, agua a mares y situaciones acuáticas que más tarde habrían de sucederse.



De aquí y visto que la lluvia no cesaba y que la noche se tornaba en oscuridad, hemos puesto rumbo a Albacete pasando por la Laguna del Acequión, que como no, también traía agua para aburrir, pero no nos hemos detenido. Hemos atravesado la finca de labores del Acequión para coger la vía verde e intentar pasar por debajo de la carretera, pero aquí amigos empieza nuestro periplo y el principio del título del post de hoy. El agua de estos días cubría el túnel al menos con un metro de agua. No podía ser. Bordeamos y el túnel y atravesamos la Ctra. de Barrax para volver a coger la vía verde y dirigirnos a casita. Pero no amigos, más adelante el pícaro Poseidón nos aguardaba con una sorpresa que ninguno de los presentes antes había visto, el canal de María Cristina estaba literalmente desbordado y el camino de los palos, cortado en varios tramos, pero insisto, somos globeros y valientes y hemos continuado atravesando todos los tramos.


A estas alturas ya estabamos perdidos de barro, barro en el casco, en las gafas, en las pestañas, barro en la bici, en la ropa, joder eramos como muñecos de barro, pero insisto lo peor estaba por venir. Cuando habíamos atravesando dos de los diques de contención de agua del canal para continuar, nos hemos dado cuenta que había un tramo en cuestión que cubría toda la vía verde y empalmaba con los campos colindantes con la vía verde, todo era un gran charco, una gran laguna que seguía amenazando el desborde y engullimiento de 4 valientes globeros..., teníamos que seguir, demasiado tarde para da la vuelta, teníamos que seguir. En cabeza Yellow, explorando el terreno con un palo para ver la profundidad del agua..., nos gritaba "vale, se puede andar con la bici del ramal, sólo cubre por el tobillo..., vale se puede seguir, sólo cubre por la rodilla, el agua ya esta a la altura de los bidones que van en el cuadro de la bici". En serio, no os exagero ni lo más mínimo. Llegados al último dique, la cosa se complica y Yellow nos advierte que el agua le llega por encima de la rodilla con la intención de mojar sus partes nobles, pero había que seguir. Todos detrás de Yellow, Teo, el esciva y Edu. Cuando saltabamos el dique, notabamos como la corriente se quería llevar la bici de Edu, así que a saltar el dique, donde nos hemos metido hasta media pierna en el barro. Sorteado el dique, la vía verde seguía anegada de agua pero nos permitía pedalear encima de la bici. Los trozos de barro iban saltando para todos los lados. La equipación era de un color marrón cagueta, los colores habían desaparecido. No nos lo creíamos, de hecho Yellow y Edu han tomado numerosas fotos y videos de esta situación y desde aquí les invito a que editen este post con sus impresiones y sus fotos y videos.
Entre bromas risas y expresiones de asombro hemos llegado a Albacete, y por supuesto después de tan tremenda gesta, nos hemos apretado un cubo de botellines fuera en la calle porque, evidentemente, no era cuestión de entrar a un bar disfrazados de "muñecos de barro", y aquí viene el título de este post y la frase del día ¡joder se me ha cagado un pájaro! Nuestro querido Yellow cuando se ha quitado su mochila para ver la cantidad de barro acumulado en ella se ha dado cuenta de que se le había cagado un pájaro, con toda la mierda y barro que llevabamos encima, su preocupación era que le había cagado un jodido plumífero. Os podéis imaginar el ataque de risa que nos ha dado, y todos hemos coincidido que esta sería la frase que daría título a esta crónica.
Antes de daros el resumen de la ruta, he de comentaros que nuevamente, ciclar con tan magníficos compañeros ha hecho la ruta más llevadera, a pesar de los problemas y obstáculos que hemos tenido que superar, siempre con una sonrisa como díría mi cuñado, y siempre con el buen humor, como ha demostrado Teo que nos comentaba "¡joder, pues si esta es una ruta fácil, como serán las difíciles!", por no hablar de la "BIENVENIDA QUE LE HEMOS DADO" (éste seguro que ya no repite, ja, ja, ja).
Tiempo efectivo de pedaleo 02h.52'00"
Distancia recorrida, 47'458 Kms. a una media de 19'9 Kms/hora
Calorías, 458
P.D. Si no creis de lo acontecido en esta tarde lluviosa, ventosa, acuosa, oscura, desagradable, enbarrada y embravecida, poneros en contacto con los participantes de la misma y que os cuente un poquito, ja,ja,ja,ja.
Pd. Aquí van algunas fotos más. Edu
Aunque con retraso, ahí va mi tanda de fotos y videos (pido disculpas si a alguien le parecen muchas, je,je)
Cumpleaños de Koro y ruta para recordar. Todavía me estoy riendo, pero muchoooooo... Mirad en el primer vídeo cómo Koro limpia su bici ¡¡¡sin saber lo que nos vendría después!!!

















