lunes, 19 de agosto de 2013

El Provencio, Las Mesas, Villarrobledo, Socuéllamos, La Alberca del Záncara, San Clemente y El Provencio.



 

1ª Conquense, El Provencio, Las Mesas, Villarrobledo y vuelta (13-08-2013)
¡Buenos y Globeros Días tengas Ustedes! Buena frase del SIRE, para abrir la crónica de hoy que ha discurrido por tierras conquenses y albaceteñas.
Cumpliendo con el programa que me impuse para esta semana, del 13 al 17 de Agosto y aprovechando que paso una semana de vacaciones en El Provencio (Cuenca), el pueblo que me vio nacer y de donde nacen todas mis raíces, aunque bien es cierto que mi partida de nacimiento es de este pueblo, también lo es que con dos meses de vida, marché a Madrid, paso a contaros mi primer periplo por estos lares.
A las 07h.30’ y con puntualidad manchega he salido con “Rosa” para descubrir nuevas rutas, y esta de hoy discurría en parte por pueblos conquenses y albaceteños.
He salido de casa en dirección a la Piscina Municipal del pueblo, a las fueras del mismo, y de aquí he tomado un camino que ya había investigado por el Google Earth, y que en teoría me llevaría al pueblo conquense de Las Mesas. Rápidamente he cogido una pista ancha pero muy rota por las huellas de los tractores, custodiada dicha pista, por inmensas viñas, que ya dejan adivinar que en este año la cosecha de vino va a ser buena en cuanto a calidad y a cantidad.
 
 

 
 
 
Ya a los pocos kilómetros, las viñas desaparecían para dejar paso a un monte frondoso, una pinada bien chula que proporcionaba una aspecto más bonito de los que son las vastas tierras conquenses.
 

El viento me daba de espaldas y aunque con molestias en la rodilla he conseguido ciclar por encima de los 20 Kms/hora, hasta que he abandonado el Pinar, y he salido a la Finca de la Condesilla, y más allá, al Cortijo El Cristo, ya en dirección hacia Las Mesas. Las sensaciones no eran malas, pero las molestias estaban ahí.
 


 
Pasada las fincas, la población de Las Mesas ya se veía, justo a unos 18 Kms. de El Provencio, donde y todo hay que decirlo, tiene una muy buena Cooperativa de Vino, El Santo Niño de la Bola. EL camino hasta aquí, tremendamente polvoriento y con mucha china y grava suelta, pero, aún así el primer pueblo de la ruta ya estaba superado.
 

Todo parecía ir bien, pero a la salida de Las Mesas y buscando los caminos que me llevarían a Villarrobledo, ya tierra albaceteña, mi querido y entrañable amigo, Eolo, me iba a demostrar que su amistad por mí, eran meros espejismos, y como no podía ser de otra manera en este globero, pues aire de frente soplando fuerte de verdad, vendaval de aire…, así que a apretar los dientes, bajar la cabeza, buscar cadencia adecuada y a ciclar.
De camino a Villarrobledo, y unos cuantos kilómetros no he tenido por menos que parar en unas viñas en las que he observado que sus ganchas o racimos de uva, estaban reventones, y que en algunos casos, dichos racimos, perfectamente podrían pesar alrededor de un kilo. La variedad, me da la impresión por el tipo de la planta, creo podría ser Macabeo, pero algo de Airén se traslucía en alguna viña más adelante.
 

Seguíamos con viento, pero Villarrobledo ya se veía y el campanario de su Iglesia me saludaba majestuosamente, así es que, rápido, rápido me he acercado al centro de la localidad para hacer unas cuantas fotos de su plaza y de su Iglesia, que ya os aseguro que merece la pena conocer ambas.
 


De aquí, el aire parece que me daba racheado y ya tocaba tomar dirección para El Provencio, por dos razones, primera la rodilla había llegado dónde tenía que llegar, y la segunda, ya empezaba a calentar, así que ni 500 palabras más, para El Provencio a toda leche, a tiempo para darme una ducha y un almuerzaco con toda la familia.
 

Antes del almuerzo me he pasado por la Plaza de la Iglesia, una Iglesia, por cierto, bastante bonita y bastante antigua, donde ya de paso he hecho un par de fotos a la Iglesia, al campanario y a “Rosa” delante de sus portadas para recibir su bendición.
 


 

Una vez llegado a casa de mis padres, foto de rigor en el patio y lo dicho, ducha, almuerzaco, aperitivo y siesta.
 
Y como siempre, paso a contaros los datos técnicos de la ruta de hoy
Tiempo efectivo de pedaleo, 02h.44’43”
Distancia transcurrida, 53’669 Kms.
 
Velocidad media, 19’5 Kms/hora
Velocidad máxima alcanzada, 35’2 Kms/hora
Calorías quemadas, 790 ja, ja, ja.
 

 
2ª Conquense, El Provencio, Socuéllamos y vuelta (14-08-2013)
¡Buenos y Globeros Días tengas Ustedes!
Cumpliendo con el programa que me impuse para esta semana, del 13 al 17 de Agosto hoy he atacado la segunda de las rutas que me propuse, la reseñada arriba y lo cierto es que, salvo por lo bonito del paisaje lleno de Pinadas y viñas plantadas “a pie franco” o “uva emparrada”, esta ruta no tiene mucho más que contar. Sí diré, que me he pegado una jartá a ver las diferentes uvas blancas que esta vendimia vamos a tener el placer de degustar en nuestras copas de vino, airén, macabeo, verdejo, chardonay y otro tipo de uva que no he sabido identificar
 
A las 07h.38’ y con puntualidad manchega he salido con “Rosa” para descubrir esta ruta, bastante pistera y llana, sin ningún problema técnico ni físico, más que en lo reseñable, decir que Eolo, nuevamente, me ha pegado de lo lindo y la vuelta ha sido tremenda, pero es lo que tiene salir en bici.
 

 
Y como siempre, paso a contaros los datos técnicos de la ruta de hoy
Tiempo efectivo de pedaleo, 02h.23’25”
Distancia recorrida, 38’669 Kms.
Velocidad media, 16’5 Kms/hora
Velocidad máxima alcanzada, 27’2 Kms/hora
Calorías quemadas, 570 ja, ja, ja.
 

 

3ª Conquense, El Provencio, La Alberca del Záncara, San Clemente y vuelta (16-08-2013)
¡Buenos y Globeros Días tengas Ustedes!
Cumpliendo con el programa que me impuse para esta semana, del 13 al 17 de Agosto hoy he atacado la tercera de las rutas que me propuse, la reseñada arriba y lo cierto es que, la ruta de hoy ha estado pasada por agua, truenos, rayos, tormenta eléctrica y como no, a la cabeza de los elementos, Eolo y Júpiter, ¡sí amigos, Viento y Agua!
A las 07h.31’ y con puntualidad manchega he salido con “Rosa” para descubrir esta ruta, bastante divertida de realizar ya que discurre por caminos que van atravesando continuamente pinadas y algo de monte bajo, y así hubiera sido, si hoy a eso de las 06h.00’ no hubiese caído agua a mares, y no exagero, ha llovido que parecía el Diluvio Final.
Pues he salido de casa de mis padres para atravesar la Ctra. N-301, la antigua carretera nacional que une Madrid con Valencia y Alicante, y nada más salir, primera foto al Río Záncara, que arrastraba mucha agua y muy sucia de lo que ha caído esta noche.
 

 
Dado que ha llovido bastante, he optado por tomar en lugar de caminos, que a buen seguro serían un verdadero barrizal, tomar un carreterín que une El Provencio con la Alberca del Záncara, para cubrir los 19 Kms. que separan ambas localidades. Empezaba a amanecer y es que los días ya duran menos y los amaneceres se retrasan cada día más.
 
Así han transcurrido los primeros 9 kms., bien…, con aire, pero bien. Sin embargo, en el Km. 10 el cielo pintaba como sigue, se preveía lo irremediable, Eolo y Júpiter se habían conjugado contra su inpertérrito y sufridor Koro, ja, ja, ja.
 

 
 
 
Pues sí, sin pinadas ni montes, ni casas ni nada que se le parezca para protegerme de tan tremenda tromba de agua, me he empapado hasta las cejas, pero he apretado los dientes y he abierto el culete para tener propulsión a chorro y he llegado a La Alberca del Záncara, eso sí, empapado como una sopa, tras cubrir los 10 kms. restantes.
 

 
De aquí, el resto de la ruta se encaminaría hacia San Clemente, a ser posible por caminos y pistas, como así ha sido, y con barro y más barro, total ya puestos, no me privo de nada, ni de agua ni de barro. El viento en este tramo se ha cebado si cabe, más aún, pero bueno, “Soy Globero, soy famoso en el mundo entero…” y así he llegado a San Clemente, donde he tomado algunas fotos de su Plaza de Toros, Iglesia, campanario, Ayuntamiento, etc…
 

De San Clemente hacia El Provencio, he de reconocer que los caminos no estaban muy empapados, por lo que he decidido jugármela y dejar el asfalto que tanto respeto me causa por la cantidad de accidentes que se dan en él. Aquí Eolo, ha hecho un bucle y con su aliento me ha ayudado a llevar a El Provencio, donde he aprovechado para hacer más fotos del río y su puente, en este caso El Puente del Rey y un paseo que tiene El Provencio, aprovechando el río donde, como hace décadas y décadas, los mozos de estos lares, buscaban y cortejaban a las mozas y si se llevaban algo, pues eso que tenían, je, je, je.
 
 

 
 
 
 
La ruta de hoy, salvo por el aire y la lluvia y la cantidad de truenos y relámpagos, me ha gustado…, me hubiese gustado tocar más caminos y alguna senda que tanto asfalto, pero hoy, lo cierto es que la lógica indicaba pistear por asfalto.
Y como siempre, paso a contaros los datos técnicos de la ruta de hoy
Tiempo efectivo de pedaleo, 02h.38’19”
Distancia recorrida, 53’669 Kms.
Velocidad media, 20’1 Kms/hora
Velocidad máxima alcanzada, 47’2 Kms/hora
Calorías quemadas, 779 ja, ja, ja.
 


 

8 comentarios:

  1. Si señor, eso es contar unas muy buenas rutas, y con esas fotos, una pasada, y aun con molestias tal y como cuentas las medias altitas, menudo maquina estas echo.
    Los dioses del olimpo te persiguen creo que lo mejor es quedar con ellos e invitarlos a unas cañas para que se compren una bici y dejen de joder con la lluvia y demás.
    Poco mas ya que con agua y truenos encendidos tu ahí dando pedales, solo te diré maqui non... un saludo

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    1. Madre mía Juancar, ¡qué vendimia se nos avecina! Se nos va a salir el vino por las orejas, claro que para estamos NOS, para beberlo y beberlo. Un saludo.

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  2. ....Esto es "BICI-O"; buenas rutas para aderezar las vacaciones en las tierras de origen, aunque marcharas del pueblo tan pronto.

    Bonitas fotos presentas, con olor a mosto, se nota que es buena zona de producción de caldos, de los que tú sabes bien.

    Has tenido todo tipo de tiempo y por supuesto aire; ...pero sé que aún así no fue "suficiente penitencia" y que debiste hacer luego algún que otro "via crucis".

    Genial post; un abrazo Coro.

    Pd. ésa rodilla la tenemos que controlar sí o sí.

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    1. Ciclar entre viñedos, ya se a pie franco o emparrado, tiene un olor a mosto especial que dice mucho de la cosecha que se nos avecina y que, en verdad te digo, que este año va a ser de calidad y de cantidad.

      Las rutas no tenían nada de especial, salvo los parajes por los que se rueda y también, destacable es llegar a los diferentes pueblos para apreciar por un leve instante, la historia que encierran estos pueblos, reflejadas en sus plazas e iglesias. Cierto es que las he disfrutado.

      Los elementos... qué decirte..., como comenta Juancar, me voy a tomar unas cañas con ellos y les voy a convencer de que se compren una bici y al lía.

      Lo de la rodilla ya es harina de otro costal. Ya veremos el viernes con la resonancia... Saludos Pablo.

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  3. ¡Qué decir! Magnifico verbo, insuperable prosa, querido amigo.

    Me ha encantado el post, por las fotos, por como lo cuentas, y por las rutas tan buenas que te has marcado.

    En cuanto a las uvas, pues nada, tendremos que ir preparando la bodega.

    Y ya veo que tus amigos Eolo y Júpiter te han querido acompañar una vez más. Ya sabes cual es tu sino, ¡como sigas así se te va a perfilar la cara de tanto viento! ja j aj jaj a

    Me encanta el post, te lo aseguro.

    Saludos Globeros...Edu

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    1. Gracias Eduardo, este tipo de ruta sé que te hubiese gustado porque hay sitios espectaculares en los que merece la pena pararse un rato. Saludos.

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  4. Koro, ¡qué gusto da verte ciclar por tierras llanas que tanto te gustan!

    ¡que ni la rodilla, hernia ni otro tipo de achaques afecten a este disfrute!

    Muy buenas fotos, je je, sobre todo las que colocas la cámara en el sillín...

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  5. Estupendas rutas y reportaje de lo acontecido, seguro que este año será bueno para hacer buenos caldos Manchegos, y tus amigos incondicionales de ruta siempre acompañándote, allí donde cicles, je,je,je, de lo demás esperamos vayas mejor de tu rodilla, un saludo.

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