miércoles, 1 de enero de 2014

Mal de ojo, mala suerte, infortunio...., no, simplemente..., cosas que pasan

¡Buenas Tardes amigos! Voy a narrar de lo acontecido hoy con bastante prisa y velocidad porque me voy a la cena de Noche Vieja y voy con el tiempo tasado.
Ayer después de muchos cambios de horario y cambios de lugar para la quedada de de hoy, decidimos quedar donde siempre, en el Pincho de la Feria, nuestro lugar de quedada por antonomasía, y si.., a las 08h.30' nos hemos dado cita en tal lugar, Pablo, Berme, Andrés y yo. Pascuy, al final y después de una mala noche de servicio, no lo tenía claro y en el mejor de los casos, luego él saldría con la de carretera para encontrarnos todos en Motilleja.
El caso, es que esperando en nuestro querido Pincho, una tábana, del reino de Tabanolandia nos ha increpado por usurpar su sitio para poner el puesto en los Invasores. ¡Cómo si nosotros supiésemos que la jodia tábana pone el puesto justo ahí! El caso es que hemos tenido unas palabras con ella y lo mismo la pájara nos ha hechado un mal de ojo, por lo que luego nos ha pasado.
De aquí hemos empezado la ruta hacia Motilleja y subiendo el primer puente, el de hierro, el que se eleva por encima de la vía del tren, nos han dado una voz, era Pedro Lara que venía de vuelta de hacer un express con la de montaña, pero que luego iría con la de carretera hasta Motilleja.
Pasado el primer puente, hemos subido el segundo, el de la autovía, que nos llevaría al tanatorio, donde hemos hecho una parada para saludar a Begoña, la gateja de My Berme que estaba de guardia.
De aquí ya hemos encaminado las bicicletas hacia la ruta clásica para ir a Motilleja. Deciros que la temperatura estaba 2 o 3 grados por debajo de cero y el frío se hacían sentir en pies, manos, cara y demás organos del cuerpo, y eso nos impedía entrar en calor, pero aún así hemos seguido dándole al pedal. Hemos llegado al desvío por el que giramos para bajar por los Yesares, pero en esta ocasión Pablo había diseñado una ruta que seguía recta para salir al Paraje de Bolinches. Esta bajada, lejos de ser complicada ni técnica si aconsejaba bajarla con prudencia ya que estaba plagada de piedras de todos los tamaños, piedras que se movían y no dejaban mucha tracción a las ruedas de las bicis, pero aún así, la hemos bajado. De aquí la idea era dirigirnos cerca de Valdeganga para hacer una senda que ya hace algún tiempo hcicimos, dónde se me perdieron las gafas y donde luego las encontramos.
Y es aquí donde nos persegúia el fantasma de los pinchazos. Teníamos la impresión de no ciclar como generalmente lo hacemos, como si las ruedas estuviesen desinfladas, y así ha sido, con sorpresa hemos observado que la trasera de Pablo iba más baja de lo normal y la delantera, pues igual, así que nos hemos puesto a arreglarlas, y os aseguro que nos ha costado una barbaridad sobre todo a Pablo, que al no encontrar el pinchazo ha decidido cambiar las cámaras. Ni siquiera el líquido sellador ha evitado los pinchazos, la arandela de cierre de la válvula no salía, en fin que Pablo y por simpatía, los demás, nos las hemos visto y deseado.




 



Mientras tanto, Andrés apretaba uno de sus pedales que iba algo suelto y Bermejo ajustaba una pequeña Holgura de su Niner. Y no, amigos, yo en mi "ROSA", no he tenido que hacer nada, sólo cruzar los dedos por si las moscas.


Una vez solucionados los problemas técnicos y después de casi un hora y cuarto, nos dispusimos a bajar la senda y de aquí, dado la hor que era, nos hemos encamidado a toda leche hacia Las Mariquillas, el puente del río, hemos bajado por debajo de él y encaminados a Motilleja, a almorzar en La Trilla.



Una vez llegados a La Trilla de Motilleja, hemos visto en la puerta, aparcadas, las bicis de carrera de Pascuy y Pedro Lara. Cuando hemos entrado ya llevaban medio bocadillo, así que nos hemos sentado con ellos para pegarnos un merecido almuerzaco...., ya sabéis, medios bocadillos, cerves, vino y casera, carajillos y chupitejos. De paso hemos felicitado la Navidad a toda la familia de La Trilla, que ya hacía tiempo que no nos dejábamos caer por allí.

Tras el almuerzo y dada la hora que era y los compromisos que todos tenemos en estas fechas, hemos optado por ir a Albacete por carretera, y ...., por cierto, los seis, Pedro Lara, Pascuy, Pablo, Andrés, Bermejo y yo, hemos visto velocidades por encima de los treinta y tantos Kms/hora, teniéndo en cuenta el tute de Kms. que nos hemos dado hasta llegar a La Trilla y que el viento a la vuelta nos soplaba de frente, ligeramente racheado, pues la verdad, es que creo que no está nada mal.

Ya sobre las 14h.20' hemos llegado a Albacete y, cada uno, excepto Andrés y yo, han marchado para casa. Andresete y yo, para celebrar que la ruta ya no tenía más incidentes, hemos decidido tomarnos una cañas, charlar un poco y despedirnos ya hasta el año que viene, ja, ja, ja.

Bueno pues la ruta, a pesar de los incidentes que hemos tenido, incidentes por otro lado, puramente mecánicos y que a cualquiera le puede pasar, ha estado fenomenal. Lo siento por Pablo, porque sé que lo ha pasado mal con la dichosa avería y la mala suerte de pinchar en las dos ruedas, amén de que había diseñado una ruta  por la zona de Motilleja, bien chula, con sendas...., seguros, alguna pista, etc. Pero es lo que tiene el ciclismo, que es imprecedible.

Paso a poneros los datos técnicos de la ruta

Tiempo efectivo de pedaleo, 03h.14'35"
Distancia recorrida, 67'650 Kms
Velocidad Media, 20'8 Kms/hora
Velocidad máxima alcanzada, 41'5 Kms/hora
Calorías quemadas,1310 ja, ja, ja.


12 comentarios:

  1. Bueno, ...está claro que nada de maldiciones ni malefícios, ya que el que ha sufrido el doble pinchazo con gripaje de la puta arandela he sido yo, ...que no he tenido ni media palabra con la mencionada muchacha.

    Lamento el retraso generado por una avería tan tonta. Por la tarde la reparé y el resultado fué un par de cortes en los flancos de los neumáticos, que en el caso del trasero ha sido insalvable para seguir usándolo como tubeless; así que ha pasado a mejor vida.

    Está claro que me estoy dejando caér a placer en éstos sitios sin ocuparme de preveer las trazadas más razonables como hacía habitualmente.

    A pesar de todo, pasé un muy buen rato despidiendo el año como nos gusta hacer.

    Gracias por la paciencia, un abrazo compañeros y ¡Feliz 2014!

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    1. Siento Pablo que la cubierta de atrás haya quedado inservible. También es mala suerte. Yo insisto, que fue en la bajada de las piedaras. Yo la bajé despacio porque ví algunas piedras de punta y otras con un filo que parecían un cuchillo jamonero.

      Retraso ninguno, las rutas son lo que son y pasan las cosas que pasan..., y en cuanto paciencia, la tuya con Andrés, ja, ja, ja...., el tío no se callaba ni a la de trés, y encima haciéndo leña del árbol caido.

      Por lo demás, sigo e insisto en lo mismo, cada ruta tiene algo que contar y los Kms. con mejor o peor fortuna nadie los hace por tí.

      Nuevamente, siento la mala fortuna de los pinchazos Pablo.

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  2. ...Por cierto, te añado algunas fotos y te copio otras.

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    1. Gracias por añadir las fotos Pablo, luce más vistoso el post con cuatro guerreros encima de sus monturas que tan sólo las fotos de los desastres mecánicos que hemos tenido.

      Un saludo.

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  3. Al margen de los problemas técnicos, y la gitana, el final muy bueno como siempre, mesa y mantel en la trilla, centro de culto donde los haya,aunque la ruta no fuese la prevista el final de lujo.
    Un saludo

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  4. Lo cierto es que el día empezó raro, partiendo de los cambios en la quedada, lugar y hora y luego, para más inri, el asunto de la gitana....., ¡bufff! ¡Qué movida!

    En cuanto a Pablo, fue verdadera mala suerte, pinchar en las dos ruedas y al mismo tiempo, pero ya sabes Juancar que la bici es lo que tiene. Saludos.

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  5. Madre mía, qué movidas, la de la gitana (por el peligro de la que se podía haber liado) y la de los pinchazos ( por el frío y la incertidumbre de cómo acabaría)

    El caso es que con la maestría habitual los problemas se han superado. Pablo, lo extraño es que no llevaras la herramienta adecuada con el peazo mochila que llevas.

    vaya forma de acabar el año pero me alegro de que al final todo haya salido bien.

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    1. Bueno, lo de la gitana..., quedó ahí. Peor si me apuras, fue lo de los pinchazos, porque le veíamos al tema mala solución. Al cabo de una hora Pablo solucionó el tema, pero ya Bermejo y Andrés, se marchaban a Mahora a por unos alicates y alguna herramienta para solucionar el tema. En fin Yellow, gajes del oficio. Saludos.

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  6. ¡Pues vaya gracia los dos pinchazos! Bueno, lo importante es que distéis un buen día de bicicleta. Y lo mejor, la grupeta que os juntastéis, de las buenas.

    Y el relato como siempre, bueno, fresco...que más decir.

    Me hubiera gustado mucho acompañaros, pero tenía una mañana muy apretada.

    Lo dicho, buena ruta, mejor gente.

    Saludos Globeros...Edu

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    1. Las grupetas son siempre buenas amigo Edu, y mejor serían si nos juntasemos más. Como siempre decimos, una pena no estar más compañeros, pero así son las cosas y los compormisos no perdonan.

      Todo quedó en agua de borrajas, pero ¡qué mala suerte! Un saludo.

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  7. Caray con esta ruta, me ha dejado un poco pensativo, no creo que la lolaila hubiese echado mal de ojo, los pinchazos y demás imprevistos, no los podemos adelantarnos a ello, es lo que tienen las rutas, ruta muy maja, con buena colla de amigos, pero tenemos todo un año por delante para hacer estas rutas, que por unas cosas u otras, no terminan de hacerse como se quiere, un gran saludo y un buen año cargado de buenos propósitos y buenas rutas y almuerzos y buena compañía, un gran saludo para todo el Team de P.G y Agolpes de Pedal, salud y pedales.

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  8. ¡Hola Ginetas! Qué ruta más accidentada, pero al fin y al cabo ¡que ruta! De todos modos, los problemas mecánicos son imprevisibles y a veces, llevar un arsenal de herramientas, como es el caso de Pablo, no basta, y eso que en anteriores ocasiones llevaba el alicate que le hacía falta para quitar la dichosa arandela de la válvula.

    Afortunadamente, todo terminó bien y conseguimos el objetivo, hacer una ruta, almorzar y llegar a casa con todos los dientes puestos en su sitio. ¡Olé!

    Saludos desde El Llano.

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